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||| LA
ISOFLAVONA MEJORA LA FUNCIÓN ARTERIAL
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CRISTINA DE MARTOS
MADRID.- 24/09/09 ((CET)
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Las personas con enfermedades cardiovasculares
presentan a menudo alteraciones en el endotelio
vascular que se reflejan en la disminución
de la capacidad que tienen los vasos para
dilatarse ante un aumento del flujo sanguíneo.
Un pequeño estudio elaborado en Hong
Kong muestra cómo las isoflavonas,
presentes en la soja y otros alimentos,
pueden ayudar a estos pacientes a recuperar
la elasticidad de sus arterias y reducir
así el riesgo de recaída.
La dilatación mediada por el flujo
es una respuesta fisiológica de las
arterias ante el incremento repentino del
volumen de sangre que viaja por ellas. Esta
reacción, que depende del endotelio
?la capa que recubre la luz del vaso-, está
comprometida en pacientes con enfermedad
establecida de las coronarias o con factores
de riesgo tradicionales. Su alteración,
que se considera patológica cuando
la distensión es inferior al 3,7%,
predice complicaciones futuras.
Los 102 participantes del trabajo desarrollado
por científicos de la Universidad
de Hong Kong habían sufrido uno o
varios ictus y recibían tratamiento
para evitar recaídas. Durante 12
semanas, la mitad recibió una dosis
diaria de 80 mg de isoflavona y los restantes
un placebo.
Plantas como la soja contienen isoflavona,
una sustancia con propiedades similares
a los estrógenos a la que se le atribuyen
extraordinarias propiedades, entre otras,
beneficios cardiovasculares, aunque "ningún
estudio ha demostrado todavía su
acción en pacientes con aterosclerosis
y disfunción endotelial", según
el trabajo publicado en 'European Heart
Journal'. Los resultados obtenidos por Hung-Fat
Tse, profesor de cardiología, y su
equipo parecen esperanzadores.
Buena para el endotelio de los vasos
Para evaluar el efecto de la isoflavona,
se midió la dilatación mediada
por el flujo (DMF) antes y después
de los tres meses de tratamiento. El proceso
es simple: se aplica en el brazo un torniquete
con un brazalete hinchable (como el que
se usa para tomar la tensión) hasta
que se corta la circulación en la
arteria braquial. Al deshincharlo, se reestablece
el flujo sanguíneo pero con un volumen
mayor del normal y es entonces cuando, gracias
a una ecografía, se evalúa
la dilatación vascular.
La función endotelial de los pacientes
tratados con el fitoestrógeno mejoró
significativamente. Su DMF aumentó
una media de un 1%, un "pequeño"
avance pero, sin embargo, muy importante
en los participantes con una alteración
más severa, para los que supone una
mejora de hasta el 50% en su capacidad de
dilatación, según apunta Tse.
Un resultado "importante" al producirse
en las personas con mayor riesgo.
Otros de los que salieron especialmente
beneficiados fueron los fumadores, una observación
coherente con la hipótesis de trabajo,
ya que el tabaco daña el endotelio
vascular. Por el contrario, los diabéticos
no experimentaron mejorías llamativas.
Los niveles de proteína C reactiva,
un factor predictivo independiente de la
enfermedad cardiovascular, disminuyeron
tras las 12 semanas de intervención,
lo que sugiere que "la isoflavona,
además, alivia la inflamación
vascular".
"Estos resultados podrían tener
importantes repercusiones en el uso de isoflavona
como medida de prevención secundaria
en personas con enfermedad cardiovascular",
escriben los autores. Otro dato positivo
es que la presencia de una DMF alterada
disminuyó notablemente en el grupo
de los tratados respecto a los que tomaron
placebo, con un 58% y un 79%, respectivamente.
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