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||| LA
HIPERTENSIÓN PODRÍA ENTORPECER
EL PENSAMIENTO |
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15 de diciembre, 2008.
(HealthDay News/Dr. Tango)
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Un estudio encontró que la potencia
cerebral desmejoraba los días en
que la presión arterial se elevaba
Las subidas repentinas de la presión
arterial podrían provocar que los
adultos mayores que padecen hipertensión
sean menos inteligentes, sugiere una investigación
reciente.
"Si usted tiene presión arterial
alta, los días en que sube más
de lo normal la capacidad cognitiva es peor
de lo normal", concluyó el investigador
principal Jason Allaire, profesor asistente
de psicología de la Universidad del
estado de Carolina del Norte en Raleigh.
No se sabe si la presión arterial
alta en sí es responsable del declive
en el razonamiento, o si es un marcador
de otros factores, como el estrés,
que resultan en trastornos del pensamiento.
Pero es otro motivo para mantener la presión
arterial baja, enfatizaron los expertos.
"Este hallazgo sugiere que si uno tiene
presión arterial alta que no está
controlada, las capacidades cognitivas declinarán
más rápido a medida que se
envejece", advirtió Allaire.
El informe aparece en la edición
del 15 de diciembre de la revista Journal
of Gerontology: Psychological Sciences.
Para el estudio, los investigadores pidieron
a 36 personas de 60 a 87 años de
edad que tomaran pruebas de aprendizaje
normal, de comparación de letras
y números, y otros exámenes
cognitivos. Las pruebas se aplicaron dos
veces al día durante 60 días.
Los investigadores también midieron
la presión arterial de los participantes
de manera continua.
Encontraron que la gente que tenía
presión arterial alta crónica
tendían a rendir mal en las pruebas
cognitivas cuando su presión arterial
subía más de lo normal.
Sin embargo, no hubo cambios en el funcionamiento
cognitivo entre la gente cuya presión
arterial promedio estaba en el rango bajo
o normal, incluso cuando su presión
arterial subía por encima de lo normal,
anotó el grupo de Allaire.
Es posible que la presión arterial
alta crónica causa problemas con
la cognición, apuntó Allaire,
o que las subidas en la presión arterial
puedan causar cambios en el cerebro que
afectan el pensamiento.
Los hallazgos también podrían
indicar que el estrés responsable
del aumento en la presión podría
causar cambios en la función cognitiva.
"De manera que el aumento de la presión
arterial es un marcador, y es en realidad
el estrés lo que causa una peor capacidad
cognitiva", explicó Allaire.
El Dr. Byron Lee, profesor clínico
asistente de cardiología en la Universidad
de California en San Francisco, se mostró
escéptico de la relación entre
hipertensión y pensamiento.
"Este trabajo no me convence de que
reducir la presión sanguínea
mejoraría la cognición",
señaló Lee. "Mi interpretación
de los datos es que reducir el estrés,
que también reduciría la presión
arterial, lleva a un mejor rendimiento mental.
Sin embargo, ya tenemos muchos motivos de
salud para mantener la presión arterial
baja".
El Dr. Sarwat Chaudhry, profesor asistente
de medicina en la Facultad de medicina de
la Universidad de Yale, dijo que esto amerita
más estudio.
"Estudios de mayor tamaño tendrán
que examinar si las variaciones diarias
de la presión arterial en los individuos
se asocian a capacidades de razonamiento,
y también el papel del estrés
emocional en causar elevaciones de la presión
arterial, y que tal vez afecten el rendimiento
intelectual", planteó Chaudhry.
En una investigación relacionada,
otro estudio encuentra que las populares
dietas libres o bajas en carbohidratos se
relacionan con problemas de memoria.
Los resultados del estudio, que aparecen
en la edición de febrero de la revista
Appetite, mostraban que las personas que
eliminaban los carbohidratos de su dieta
rendían menos en tareas de memoria.
Este declive en la capacidad cognitiva no
tenía lugar cuando se reducían
las calorías en general, solamente
cuando se evitaban los carbohidratos.
Cuando los individuos comenzaron a comer
carbohidratos nuevamente, la función
de memoria volvió a la normalidad,
encontraron los investigadores.
"Este estudio demuestra que la comida
que uno consume puede tener un impacto inmediato
sobre la conducta cognitiva", afirmó
la autora principal Holly A. Taylor, profesora
de psicología de la Universidad de
Tufts en Boston, en un comunicado de prensa
de la universidad. "Las dietas populares
sin carbohidratos o bajas en carbohidratos
tienen el mayor potencial para un impacto
negativo sobre el pensamiento y la cognición".
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