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||| UNA
NUEVA VACUNA PODRÍA AYUDAR A LOS
DIABÉTICOS DE TIPO 1 EN EL FUTURO |
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MIÉRCOLES, 8 de octubre, 2008 (HealthDay
News/Dr. Tango)
Artículo por HealthDay, traducido
por Hispanicare HealthDay
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En un estudio preliminar parece mantener
la producción de insulina entre aquellos
a los que se les acaba de diagnosticar el
trastorno.
Investigadores suecos han desarrollado
una vacuna que podría cambiar la
manera en que el sistema inmunitario responde
en las personas a las que se les ha diagnosticado
recientemente diabetes tipo 1.
"Con una simple vacuna, sin efectos
adversos, parece posible conservar la propia
secreción de insulina [del paciente],
cosa que podría ser extremadamente
importante para los niños y los adolescentes
diabéticos", señaló
el Dr. Johnny Ludvigsson, autor líder
del estudio, profesor de pediatría
y jefe médico del Hospital universitario
Linkoping.
Sin embargo, los resultados de este estudio
preliminar no cambiaron el curso clínico
de la enfermedad para los participantes
del estudio. Los requisitos de insulina
de los niños que participaron en
el estudio fueron similares independientemente
de si los niños fueron tratados con
la vacuna nueva o recibieron un placebo.
Los resultados del estudio fueron publicados
en línea el miércoles en la
revista New England Journal of Medicine
y aparecerán en su edición
del 30 de octubre.
Se considera que la diabetes tipo 1 es una
enfermedad autoinmune en la que el sistema
inmunitario del organismo se ataca erróneamente
a sí mismo. En la diabetes tipo 1,
"las células que producen la
insulina son eliminadas por el propio sistema
inmunitario en una especie de 'guerra civil'",
explicó Ludvigsson. Esta guerra civil
conduce a falta de insulina en el organismo.
La insulina es una hormona clave que le
permite al organismo metabolizar los carbohidratos
y los azúcares de los alimentos.
Las personas que tienen diabetes tipo 1
no sobrevivirían sin un reemplazo
de insulina. Incluso con tratamiento, pueden
ocurrir diversas complicaciones, como daños
a la vista, el corazón, los riñones
y los nervios.
Las investigaciones anteriores sobre la
interrupción del sistema inmunitario
que no han logrado buenos resultados se
han centrado en medicamentos que suprimen
el sistema inmunitario, como los usados
en personas que reciben trasplantes o que
son tratadas por el cáncer. Aunque
los investigadores lograron algo de éxito
en retrasar o detener la aparición
precoz de la diabetes, ese éxito
conllevó su precio.
"Muchos medicamentos causaron efectos
secundarios tóxicos graves",
según la Dra. Denise Faustman, directora
de inmunología del Hospital General
de Massachusetts de Boston y autora de un
editorial acompañante en la revista.
"Con un inmunosupresor fuerte, se puede
cambiar la cantidad de insulina que toman
los niños y a veces se puede lograr
que no tengan que usar insulina por un tiempo,
pero puede haber daño renal. No había
una buena proporción entre toxicidad
y beneficio".
Este nuevo tratamiento con vacuna que se
está estudiando se concentra en la
respuesta inmunitaria, en lugar de tratar
de reducir todo el sistema inmunitario.
Se fabrica a base de una proteína
llamada GAD que normalmente se encuentra
en el cerebro y en las células insulares
del páncreas, que son las que producen
la insulina. En los pacientes de diabetes,
es como si fueran alérgicos a la
GAD, explicó Ludvigsson.
La esperanza es que la vacuna que él
y su equipo desarrollaron, que se administró
el primer día del estudio y luego
en el día 30, funcionará de
manera similar a la inmunoterapia de alergia
y ayudará al organismo a aprender
a tolerar la GAD de nuevo.
En el estudio participaron 70 niños
entre los 10 y los 18 años que habían
recibido un diagnóstico de diabetes
tipo 1 no más de 18 meses antes del
comienzo de este estudio. Los niños
se dividieron aleatoriamente en dos grupos,
uno que recibió tratamiento y otro,
un placebo.
Al final del estudio, los requisitos de
insulina no cambiaron. Pero, en los niños
cuyo diagnóstico era más reciente,
hubo evidencia de que el grupo tratado retuvo
más actividad en el páncreas,
aseguró Ludvingsson.
Eso es importante porque entre más
función productora de insulina retenga,
"son menores los riesgos a corto plazo,
así como el riesgo de complicaciones
a largo plazo"; señaló
el Dr. Richard Insel, vicepresidente ejecutivo
de investigación de la Juvenile Diabetes
Research Foundation.
"Lo que se ve es que el campo está
tratando de alejarse de la inmunosupresión
de amplio espectro para dirigirse a una
respuesta inmunitaria específica.
Este es un intento preliminar por desarrollar
un método mucho más enfocado
para modular la respuesta inmunitaria en
la diabetes de aparición reciente",
aseguró Insel.
La buena noticia es que la vacuna parecía
segura y no causó efectos secundarios
preocupantes, según Faustman. "La
GAD se ve bastante benigna aquí.
Se aplican dos vacunas en un intervalo de
cuatro semanas.
Algo positivo está pasando, aunque
el beneficio terapéutico es reducido.
Pero hubo un beneficio mesurable y significativo".
Ludvigsson asegura que los investigadores
han comenzado ensayos nuevos, por ejemplo
con niños que han tenido diabetes
por menos tiempo porque fueron los que más
respondieron a este estudio. Además,
van a estar trabajando en un ensayo clínico
para determinar si esta vacuna podría
usarse para evitar la aparición de
la diabetes tipo 1 entre los niños
que están en alto riesgo de la enfermedad.
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