|
||| CONSUMO
DE TÉ A LARGO PLAZO REDUCIRÍA
RIESGO ACCIDENTE CEREBRAL |
- - - - - - - - - - - - -
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
- - -
NUEVA YORK (Reuters Health) - 27 DE JULIO,
2009.
FUENTE: Stroke, julio del 2009
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
- - - - - - - - - - - - - - - -
Atentos consumidores de té: beber
constantemente esta infusión, sobre
todo dos tipos de ella, estaría ligado
a un riesgo mucho menor de padecer accidente
cerebrovascular (ACV), según un estudio
realizado en el sur de China.
En una investigación sobre los hábitos
de ingesta de té en 838 hombres y
mujeres chinos, el equipo del doctor Andy
H. Lee, de la Curtin University of Technology,
en Perth, Australia, reveló que aquellos
que informaban tomar al menos una taza de
té por semana durante más
de 30 años tenían un 60 por
ciento menos de riesgo de padecer un ACV
isquémico.
El ACV isquémico se produce cuando
las arterias que llevan oxígeno al
cerebro se bloquean parcial o completamente.
No está claro por qué el té
protegería contra el ACV, pero los
autores del estudio indican que trabajos
previos sugerían que la infusión
o sus componentes reducirían la presión
arterial y otros factores de riesgo.
Las personas que bebían más
de dos tazas de té por día
tenían alrededor de un 40 por ciento
menos de riesgo de este tipo de ACV y los
riesgos eran incluso menores para los que
consumían dos tazas diarias de té
verde y oolong, con un 72 y un 79 por ciento
menos de peligro, respectivamente.
"El té es una bebida segura
y saludable", dijo Lee a Reuters Health.
Para obtener beneficios óptimos,
"debería alentarse el consumo
de té a largo plazo", añadió
el experto.
Las personas del estudio, publicado en la
revista Stroke, tenían un promedio
de 69 años. De ellas, 374 tenían
confirmación de ACV isquémico
y 464 integrantes del grupo de control no
presentaban antecedentes de enfermedad cardiovascular
o condiciones médicas que los pusieran
en riesgo de ACV.
Como se esperaba, el grupo con ACV presentaba
una tasa mayor de hipertensión, diabetes
y tabaquismo. En cambio, la cohorte de control
informaba un mayor consumo de frutas y vegetales
y una ingesta más prolongada de té.
Los expertos también tuvieron en
cuenta el género, el índice
de masa corporal (IMC), el nivel de educación,
la actividad física en la vida, el
tabaquismo y el consumo de alcohol, la presencia
de presión arterial elevada, el nivel
de colesterol, diabetes y la dieta semanal.
También habría un beneficio
al usar más hojas de té: el
equipo observó un 73 por ciento menos
de riesgo de ACV asociado con una "cantidad
mayor de hojas de té usadas en la
infusión", dijo Lee.
Pese a que estos resultados son consistentes
con una investigación previa llevada
a cabo en Japón, el equipo de Lee
sugiere que se realicen estudios en poblaciones
de otros países, "para asegurar
que el consumo de té puede mejorar
la supervivencia de los pacientes con ACV".
|