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||| UNA
NUEVA PROMESA PARA ELIMINAR GRASA |
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LAURA TARDÓN
MADRID.- 20 de noviembre, 2009
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- No es para de perder peso, está
indicado sólo en pacientes delgados
con grasa localizada.
- A diferencia de otros procedimientos no
invasivos, éste no causa quemaduras
cutáneas.
- Está aprobado en la UE y en Canadá,
aunque está pendiente en EEUU
España se estrena con una nueva
técnica para eliminar grasa y reducir
volumen: la criolipólisis. Promete
mejores resultados y sin riesgo de quemaduras
cutáneas. ¿Cuál es
el secreto? No utiliza el efecto del calor
sino el frío. Tal y como muestra
un estudio publicado en 'Lasers in Surgery
and Medicine', las células grasas
son vulnerables al enfriamiento, capaz de
reducirlas sin originar daños en
el tejido. Con esta premisa, científicos
de la Universidad de Harvard han creado
el nuevo sistema, que hace apenas unas semanas
se está aplicando en algunas clínicas
españolas.
Hasta ahora, sólo existía
una técnica no invasiva para quemar
grasa, basada en el uso de ultrasonidos
y el efecto del calor. La realidad es que
"no consigue eliminar los dos centímetros
que se planteaban en un principio sino unos
0,5, el procedimiento es un poco molesto
y además existe riesgo de quemaduras
cutáneas", afirma Mónica
González, radióloga del Grupo
de Dermatología Pedro Jaén,
uno de los primeros centros donde se ha
instaurado el nuevo sistema.
Según la especialista, "la criolipólisis
no es dolorosa, no requiere tiempo de recuperación
ni anestesia y tampoco ocasiona daños
en el tejido circundante (dermis, músculo,
piel...)". En cuanto a su eficacia,
promete mejores resultados que los obtenidos
a través de ultrasonidos no invasivos,
aunque aún no hay ensayos clínicos
con un número elevado de pacientes
que lo certifiquen.
La empresa que comercializa esta tecnología
ha encargado a distintos países el
desarrollo de un estudio clínico.
En España, ya está en marcha,
en manos de Mónica y sus compañeros
del Grupo de Dermatología de Pedro
Jaén. "Estamos tratando a unos
14 pacientes, pero hasta que no pasen dos
meses más no podremos verificar exactamente
los milímetros reducidos".
No produce dolor
A María (nombre ficticio) le aplicaron
la técnica hace 15 días en
el abdomen. "Fue muy cómodo.
Sólo tenía que estar tumbada.
Leí revistas, vi una película...".
Consiste en colocar en la zona del cuerpo
deseada un aplicador que, tras hacer un
efecto ventosa en la zona, administra frío
de forma precisa y controlada para alcanzar
y eliminar las células grasas. A
partir de ahí, el propio organismo
elimina de forma gradual y natural la grasa
sobrante. Es decir, se metaboliza a través
del hígado.
Cuando terminó la sesión de
María, estas fueron sus primeras
impresiones: "Al principio, la zona
se quedó como inflamada y especialmente
sensible. Ahora que el aspecto ya se ha
normalizado, tengo que esperar para ver
resultados, pero si esto funciona, no dudo
en repetir la experiencia. No duele nada".
Además de notar el tejido rígido
inmediatamente después del procedimiento,
"pueden aparecer hematomas (debido
al efecto ventosa) y tirantez al tacto,
que desaparecerán a las pocas semanas.
La rojez suele durar unas horas". Así
lo explica Manuel Fernández Lorente,
dermatólogo del mismo grupo de trabajo.
Cada sesión dura en torno a una hora
o dos horas, dependiendo de la zona tratada,
y se pueden realizar semanalmente. Los resultados
no empiezan a verse hasta unos dos meses
después.
No hay que olvidar, aclara el doctor Fernández
Lorente, que "no es una forma de perder
peso, sólo está indicado en
pacientes delgados con grasa localizada,
que es complicada de eliminar mediante dieta
o ejercicio y está contraindicado
en personas con obesidad o embarazadas".
Recientemente aprobada por la CE y en espera
del visto bueno de la Agencia Americana
del Medicamento (FDA, sus siglas en inglés),
de momento, sólo se aplica en tres
zonas: el abdomen, la espalda y los flancos.
"El terminal es demasiado grande para
utilizarlo en otras zonas del cuerpo, donde
además no siempre se puede alcanzar
la temperatura que queremos", argumenta
Mónica González.
El precio aproximado de este sistema es
de unos 500 euros por ciclo y tanto el abdomen
como los 'michelines' como la espalda requerirían,
en principio, un mínimo de dos sesiones.
Si finalmente los resultados son los esperados,
quizás podría sustituir a
los ultrasonidos no invasivos.
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