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||| ALGUNOS
MEDICAMENTOS PARA LA PRESIÓN ARTERIAL
PODRÍAN MANTENER A RAYA LA DEMENCIA |
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13 de enero, 2010. (HealthDay News)
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Un estudio halla que la función de
los medicamentos contra la angiotensina
parece ser la clave
Un estudio reciente halla que los medicamentos
para la presión arterial que bloquean
la angiotensina, una proteína, parecen
reducir el riesgo de desarrollar enfermedad
de Alzheimer y otras formas de demencia.
"Pensamos que [la angiotensina] es
uno de los factores más importantes
para determinar qué vasos sanguíneos
están saludables y también
actúa en el cerebro para ayudar a
las neuronas a ser un poco más resistentes",
aseguró el Dr. Benjamin Wolozin,
profesor de farmacología y neurología
de la Universidad de Boston, y autor de
un informe sobre los hallazgos publicado
en línea el 13 de enero en BMJ.
Ese informe describe un estudio con más
de 819,000 veteranos estadounidenses, casi
todos hombres, que halló que los
que tomaban medicamentos para la presión
arterial que bloquean los receptores celulares
de la angiotensina estaban en menor riesgo
de demencia que los que tomaban otros medicamentos
cardiovasculares.
Se halló un efecto protector similar
aunque más pequeño en un medicamento
relacionado, el lisinopril (Prinivil, Zestril),
que bloquea la producción de la forma
activa de la angiotensina.
La angiotensina causa constricción
de los vasos sanguíneos, lo que eleva
la presión arterial. Se produce cuando
las enzimas se activan para convertir una
molécula precursora llamada angiotensinógeno.
El lisinopril es miembro de una familia
de medicamentos conocida cono inhibidores
de la ECA (enzima convertidora de la angiotensina).
Otros ejemplos de inhibidores de la ECA
son benazepril (Lotensin), enalapril (Vasotec)
y ramipril (Altace).
Reducir la producción de angiotensina
administrando inhibidores de la ECA puede
reducir la presión arterial. Se puede
lograr el mismo efecto con medicamentos
que bloquean los receptores celulares a
través de los cuales actúa
la angiotensina. El estudio halló
que estos medicamentos, conocidos como bloqueadores
de los receptores de angiotensina, tienen
un mayor efecto protector contra la demencia
que los inhibidores de la ECA. Entre estos
medicamentos se encuentran candesartán
(Atacand), irbesartán (Avapro), losartán
(Cozaar) y valsartán (Diovan).
En el estudio, los hombres que tomaban un
bloqueador del receptor de la angiotensina
presentaron una incidencia 24 por ciento
más baja de demencia que los que
tomaban otros medicamentos cardiovasculares.
El riesgo era 19 por ciento más bajo
para los hombres que tomaban inhibidores
de la ECA. El riesgo casi se redujo a la
mitad para los que tomaban ambos medicamentos
dirigidos a la angiotensina.
Entre los hombres que tenían enfermedad
de Alzheimer, el uso de un bloqueador del
receptor de angiotensina redujo la admisión
a residencias para ancianos a la mitad.
La terapia combinada para la angiotensina
redujo las admisiones a estos centros en
dos tercios.
Wolozin señaló que no está
claro por que los medicamentos tendrían
un efecto beneficioso para el cerebro, pero
la mejora del flujo sanguíneo probablemente
tenga algo que ver.
"Si no llega sangre al cerebro, no
se puede pensar bien", explicó.
"Además, en las neuronas hay
más de un tipo de receptor de angiotensina.
Al bloquear los receptores malos, quedan
los buenos, lo que ayuda a las neuronas
a hacerse más resistentes".
Pero la evidencia no es suficiente para
apoyar el uso rutinario de bloqueadores
de los receptores de la angiotensina para
evitar la enfermedad de Alzheimer, según
Wolozin. El nuevo informe describe un estudio
de observación que no tiene los controles
estrictos necesarios para construir prueba
convincente.
"Cualquier estudio como éste
es para generar hipótesis",
agregó. "Sólo se puede
saber con seguridad luego de hacer ensayos
clínicos prospectivos".
Su recomendación para quien esté
pensando en los bloqueadores de los receptores
de la angiotensina para reducir el riesgo
de demencia es "consultar a sus médicos".
Hay riesgos potenciales, por ejemplo una
reducción exagerada de la presión
puede causar caídas perjudiciales,
aseguró Wolozin.
El Dr. Richard B. Lipton, vicepresidente
de neurología de la Escuela de Medicina
Albert Einstein de la ciudad de Nueva York,
que ha trabajado sobre la genética
de la enfermedad de Alzheimer urgió
cautela.
La hipótesis de la angiotensina tiene
sentido, aseguró Lipton, porque un
mejor flujo de sangre al cerebro ayuda a
las neuronas y reduce la formación
de proteína amiloide relacionada
con el alzhéimer.
Sin embargo, hay varios estudios de observación
que implican diversas moléculas,
como los estrógenos, con la demencia,
dijo. "La secuencia es que al hacer
el ensayo aleatorizado, no se logra el mismo
efecto", aseguró Lipton.
Por otro lado, ese tipo de ensayos aleatorizados
generalmente se realizan en personas que
están cerca de tener enfermedad de
Alzheimer, y podría ser diferente
si los medicamentos se administran antes",
aseguró Lipton.
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