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||| LA
CAFEÍNA NO ANULA LOS EFECTOS DEL
ALCOHOL |
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9 de diciembre, 2009.- (HealthDay News/DrTango)
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El hallazgo sugiere que las bebidas "energéticas"
alcohólicas podrían incrementar
los riesgos de intoxicación
Una investigación reciente concluye
que tomarse una o dos tazas de café
luego de algunas copas no cancelará
los efectos del alcohol lo suficiente para
poder conducir.
El estudio halló que el alcohol podría
reducir los efectos de la cafeína,
pero la cafeína no mitiga los problemas
para la toma de decisión que suscita
el alcohol.
Los investigadores agregaron que las implicaciones
del estudio también son especialmente
importantes para personas más jóvenes,
a quienes se dirigen muchas de las bebidas
de "alto octanaje" que combinan
alcohol y cafeína.
La cafeína reduce los efectos sedantes
del alcohol, pero no mejora la función
cognitiva, lo que significa que el proceso
de toma de decisiones podría verse
comprometido", señaló
Thomas Gould, coautor del estudio publicado
en la edición actual de la revista
Behavioral Neursocience. "La gente
supone que no está tan embriagada
como lo está y la cognición
deteriorada que permanece podría
conducir a las decisiones incorrectas. Además,
la gente con frecuencia bebe más
si es una mezcla de alcohol y cafeína".
"La cafeína no altera los niveles
de alcohol en la sangre y no cambia la capacidad
para tomar las decisiones correctas. Eso
puede tener consecuencias funestas",
agregó Gould, director de Ciencias
cerebrales y de la cognición de la
Universidad Temple de Filadelfia.
"El alcohol y el café no son
una buena mezcla", coincidió
el Dr. Jean Bidlack, profesor de farmacología
y fisiología del Centro médico
de la Universidad de Rochester en Nueva
York.
La Administración de Drogas y Alimentos
de los Estados Unidos está contemplando
la seguridad y la legalidad de vender bebidas
alcohólicas populares que contienen
cafeína. En noviembre, la agencia
envió cartas a cerca de treinta fabricantes
de dichas bebidas, que se venden con nombres
como "Joose", "Spykes"
y "Sparks", en las que les pedían
que demostrarán por qué sus
productos eran seguros y con qué
autoridad creían que podían
venderlos.
Según el comunicado de prensa de
la FDA, hasta el 26 por ciento de los estudiantes
universitarios consume estas bebidas de
"alto octanaje".
"Existe la creencia de que la cafeína
cancela los efectos del alcohol", señaló
Gould. "Estábamos probando explícitamente
si la cafeína mejoraría los
déficits en la cognición inducidos
por el alcohol".
El equipo de Gould observó el comportamiento
de los ratones que habían recibido
etanol, cafeína o una combinación
de ambas en un laberinto diseñado
especialmente.
Los ratones que estaban bajo la influencia
del etanol presentaban mucha menos ansiedad
y menor capacidad para aprender, a pesar
de estarse moviendo más. Esto significó
básicamente que estaban estrellándose
contra cosas que deberían haber sabido
que estaban ahí.
De la misma manera, la cafeína produjo
ansiedad a la vez que redujo la locomoción
y el aprendizaje.
Cuando se administraron conjuntamente, el
etanol interfirió con el efecto productor
de ansiedad de la cafeína, pero la
cafeína no logró restablecer
los efectos del etanol sobre el aprendizaje.
Según los investigadores, lo que
se obtuvo fue un ratón lento propenso
a tomar riesgos sin saber que los estaba
tomando.
"Esto incrementa la creciente evidencia
de que los individuos que combinan bebidas
energéticas cafeinadas con alcohol
podrían estar, sin saberlo, poniéndose
en mayor riesgo debido a la toma de decisiones
inadecuadas y por creer que su juicio está
intacto", aseguró Jeffrey T.
Parsons, presidente de psicología
del Colegio Hunter de la ciudad de Nueva
York.
"Una de las preocupaciones [que hay
que tener con el nuevo estudio] es que es
un modelo animal, por lo que hace falta
más investigación para hacer
pruebas en seres humanos. Me parece que
la moraleja es que un Cuba Libre, que también
es una bebida combinada, no evitará
que se intoxique y que tome decisiones potencialmente
inadecuadas", agregó.
Bonnie Levin, profesora asociada de neurología
de la Facultad de medicina Miller de la
Universidad de Miami, agregó que
"la gente más joven ya es más
propensa a tomar riesgos y a tomar decisiones
de manera impulsiva".
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