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||| EL
ATÚN EN LATA ¿CONTIENE DEMASIADO
MERCURIO? |
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12 de febrero, 2010.- (HealthDay News)
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Un informe de la semana pasada de que más
de la mitad de las muestras de atún
enlatado de marca contenían más
mercurio de lo que la Agencia de Protección
Ambiental (EPA) de EE. UU. considera seguro
generó preocupaciones entre los amantes
de este pescado de todas partes.
Pero el mismo informe encontró que
apenas el cinco por ciento de las muestras
de atún enlatado contenían
mercurio que excedían los estándares
de seguridad de la Administración
de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.
UU., que son menos estrictos que los de
la EPA.
La pregunta para los consumidores es: ¿y
ahora qué? ¿Y no pasa nada
si sigo comiendo emparedados de atún?
"Nunca prohibimos comer atún",
aseguró el autor principal del estudio
Shawn Gerstenberger, profesor de salud ambiental
y ocupacional de la Universidad de Nevada
en Las Vegas. "Lo que decimos es que
si se encuentra en un grupo de alto riesgo
y le preocupa la exposición al mercurio,
hay algunas opciones fáciles para
el consumidor que se pueden tomar en cuenta
para limitarla".
En el estudio, que aparece en la edición
de febrero de la revista Environmental Toxicology
& Chemistry, los investigadores evaluaron
más de 300 muestras de atún
enlatado y encontraron que el "atún
blanco" o albacora tenía consistentemente
mayores concentraciones de mercurio que
el atún "claro".
Por lo general, el pescado acumula mercurio
de dos maneras: absorbiéndolo a través
de su piel o escamas del agua misma, o consumiendo
otros organismos que contiene mercurio.
Dado que la albacora es una especie de mayor
tamaño que se encuentra más
arriba en la cadena alimenticia que las
especies de atún claro, por lo general
contiene más mercurio, explicó
Gerstenberger.
Según la EPA y la FDA, los grupos
de alto riesgo, que incluyen a las mujeres
embarazadas, las madres lactantes, las mujeres
que podrían quedar embarazadas y
los niños pequeños, deben
limitar su consumo semanal de atún
a no más de doce onzas (poco más
de 340 gramos) de atún claro a la
semana, o hasta seis onzas (170 gramos)
de albacora.
Si bien las agencias federales concuerdan
en sus directrices de consumo, la FDA y
la EPA difieren en un punto significativo,
los estándares de cuánto mercurio
es seguro que el atún contenga en
primer lugar.
La FDA fija un estándar de no más
de 1.0 partes por millón (ppm) de
mercurio para el pescado comercial. La mayor
parte del atún vendido en las tiendas
de EE. UU. se pesca comercialmente, y por
tanto cae bajo los estándares de
la FDA.
Mientras tanto, la EPA, como parte de su
jurisdicción sobre los lagos y corrientes
de agua del país, regula la pesca
deportiva o recreativa. La EPA fija un estándar
más estricto de no más de
0.5 ppm de mercurio.
Entonces, ¿a qué estándar
deben hacerle caso los consumidores?
"La EPA ha llevado a cabo mucho trabajo
en la evaluación de las exposiciones",
señaló Gerstenberger. "No
digo que la FDA no lo haya hecho, pero es
difícil defender que el que atrape
el pez deba ser el que determine el estándar.
Sentimos que sería mejor errar por
precaución y observar el estándar
más bajo".
Sin embargo, el Instituto Nacional de Pescaderías
tuvo problemas con esa conclusión.
Las minúsculas cantidades de mercurio
que se encuentran en parte del atún
no superan los beneficios de salud de su
consumo, aseguró Gavin Gibbons, director
de relaciones con los medios de comunicación
del Instituto Nacional de Pescaderías,
una asociación comercial que representa
a pescadores comerciales, productores, restaurantes
y procesadores.
Gran parte del mercurio que se encuentra
en los océanos donde se captura atún
ocurre de forma natural. Las principales
fuentes son depósitos minerales,
conductos submarinos o volcanes.
La principal preocupación de la EPA
es sobre lo que se libera en los lagos y
arroyos del país debido a la industria
u otras actividades humanas, y tiene una
baja tolerancia con los contaminadores,
señaló Gibbons.
"La pesca comercial y la deportiva
son muy distintas, y el nivel de mercurio
que se permite es distinto", apuntó
Gibbons. "La FDA observa el efecto
del mercurio sobre el cuerpo humano, mientras
que el estándar de la EPA se basa
en su potestad reguladora sobre las empresas
y el medio ambiente. No regulan por razones
de consumo, sino por la salud ambiental".
Y Gibbons añadió que "no
han habido casos de toxicidad por mercurio
por el consumo normal de mariscos comerciales
en ningún estudio revisado por científicos.
Nadie nunca ha enfermado por el metil-mercurio
de los mariscos normales que se encuentran
en restaurantes y supermercados".
Además, señaló que
las directrices de la FDA toman en cuenta
un factor de incertidumbre que limita las
exposiciones de mercurio a niveles diez
veces más reducidos que los niveles
más bajos asociados con efectos adversos.
"El atún enlatado es seguro",
pronunció Gibbons. "Los consumidores
deben confiar en que el atún enlatado
sigue siendo una fuente segura y saludable
de proteína magra y ácidos
grasos omega 3".
Aunque Gerstenberger concurrió en
que gran parte del mercurio que se encuentra
en los océanos ocurre de forma natural,
la actividad humana, como la incineración
de baterías y la industria, ha contribuido,
apuntó.
El contenido de mercurio del pescado depende
mucho de su ambiente, lo que incluye dónde
es capturado y el tamaño del animal.
Gertenberger dijo que no revelaría
las marcas evaluadas en el estudio porque
esperaba que algunas de las que tienen los
mayores niveles de mercurio cambiarían
durante el año, dependiendo del lugar
de pesca de sus suplidores.
Entre los efectos para la salud del envenenamiento
por mercurio se encuentran daño al
sistema nervioso central, pérdida
de la audición y problemas de visión.
Aunque no hay advertencias específicas
sobre el mercurio para nadie que no se encuentre
en un grupo de alto riesgo, Gerstenberger
dijo que recomendaría a otros adultos
también comer atún en moderación,
aunque se ignora cuál es la cantidad
adecuada.
"Se han documentado muchos beneficios
de salud por comer atún y otros pescados",
señaló Gerstenberger. "Es
importante que los consumidores sopesen
todo esto y tomen una decisión".
Los investigadores hicieron un llamado a
los reguladores federales para que requieran
que los productores de atún enlatado
provean información detallada a los
consumidores sobre el contenido de mercurio,
y que divulguen las ubicaciones de la pesca
del atún.
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